miércoles, 30 de junio de 2010

Capitulo 7



-¡Michael, bienveni--

Sus hermanas se congelaron y estaba segura que era por mi presencia, las miré a los ojos algo confundida por aquella reacción.

-¿Niñas, que hacen? Ya vamos abrir y...-Dijo una señora de una edad avanzada de baja estatura. Y tambien se congelo junto con las demás.

-¡Mamá! Mira... ella es Melisa, es una amiga de la escuela, la traje para que conociera el restaurante.-Dijo colocandose a su lado.

-Mucho gusto señora.-Dije sonriente estrechando su delicada mano y parece que comenzaron a reaccionar.

-E-el gusto es mio.-En un segundo noté como el rostro de ellas se iluminó en un instante, y me recibieron calurosamente.

-Ella es mi madre: Katherine, y ellas son mis hermanas; Latoya, Rebbie y la pequeña Janet.-Dijo en orden mientras yo las saludaba.

-¿Quieres comer aquí?.-Preguntó Janet.

Miré a Michael...

-¡Claro! Y corre por la casa.-Exclamó Latoya mientras Rebbie me tomaba del brazo para sentarme en una mesa.

-No, yo... no quiero ser una molestia.-Dije tratando de explicarles pero parecía que no me escuchaban.

Me percaté de que Michael estaba en una esquina aguantandose las ganas de reir. Lo fulmine con la mirada y vino a sentarse conmigo.

-Te noto un poco nerviosa.-Dijo con un tono sarcastico.

-¡No! ¿En serio?.-Le respondí de la misma manera.

-¿Qué se te atonja comer?.-Se apresuro a decir Rebbie, mientras la más pequeña me dejaba el menú a la mano.

Lo observé rapidamente.

-Un jugoso bistec y una malteada de chocolate.-Me apresuré a decir.

-¡Perfecto! (riendo).-Dijo Latoya.

-¿Te he dicho que pareces una niña chiquita?

-No

-Muchachos un jugoso bistec y una malteada de chocolate.-Dijo Rebbie asomandose a la cocina.

-Ven.-Dijo Michael tomandome de la mano llevandome a la cocina.

-Oigan chicos, les presento a mi amiga Melisa.-Dijo muy sonriente.

-¡HOLA MELISA!.-Exclamaron todos en coro y aquello me sorprendio y a la vez me causo gracia.

Los comenzé a ver y los conté, tan solo había 8 hermanos (contando a Michael)

-Mi hermano Jermaine aún no llega, el trabaja de abogado.

-Si con un grupo de cabezas huecas.-Vi a un chico mientras caminaba con unos platos en sus manos y una gran sonrisa.

-Calla Marlon, si te llega a escuchar...-Dijo otro que le daba vuelta a lo que yo creo seria mi bistec.

-¡ay Randy! ¿A poco no estas de acuerdo? Nose como Jermaine puede soportarlos.

-¿Melisa, quieres tu malteada con crema batida?.-Me pregunto uno que era un poco más musculoso y de cara redonda.

-Si, por favor.-Me apresure a decir.

-Tito, siempre de distraido.-Volvió a decir Marlon.

-¿Qué? ¿Qué dije?.-Algunos se rieron.

-¡Hey! ¿Y Jackie?.-Dijo Michael buscandolo con la mirada.

-Aqui estoy.-Me asusté pues ya estaba a mi lado, tomó mi mano y la besó haciendome sonrojar a mi y a Michael.

-Mucho gusto, Melisa.-Me sonrió, era apuesto, de hecho todos y todas eran muy apuestos.

-Te presentamos a Jackie, el cajero.-Dijo Randy chocando las manos con Marlon entre risas.

-Ven, regresemos a sentarnos.-Dijo Michael, lo seguí. Aquella familia me habia gustado mucho, eran muy divertidos, supongo que Jermaine tambien lo es.

Recordé a Paulina, mi compañera de laboratorio, ella decía que Michael era muy frío con algunos pero a mi me parecia que me queria tomar el pelo, el resulto ser muy amable conmigo, acaso ¿Había algo que no conocía de Michael?

Aquella tarde me la lleve en aquel restaurante, ellos se divirtieron conmigo cuando me dijeron que no iban a abrir el restaurante por mi, me senti muy apenada. Aunque había una ambiente muy cómodo, al único que no vi fue a su padre, según me dijeron el llegaba tarde del trabajo.

-Oh, entonces tus padres te mandaron a Mcallen. ¿Debe ser muy diferente verdad?

-Si, allá es un poco más soleado.

-Me gustaría irme a broncear ahí.-Dijo Latoya mirando hacia arriba imaginandose en una playa.

-Si, y conocer a unos cuantos chicos.-Añadio Janet picaramente.

-¡Ni lo sueñes burrita!.-Exclamó Marlon.

-Si traes un chico a la casa, le va a pasar esto...-Dijo Tito mientras hacia un ruido y hacia una semejanza un corte en el cuello.

Janet se asustó.

-Pero entonces ¿Por qué Rebbie puede darse de besos con el chico de la tintoreria y no le han hecho nada?

-¡¿QUE?!.-Exclamaron todos los varones.

-E-eh...¡Janet! No seas mentirosa.-Dijo con un claro signo de nerviosismo.

En eso se abrió la puerta.

-Buenas noches, familia.-Todos nos giramos mientras observaba a un chico más alto que Michael con un traje y se quitaba el sombrero, no tarde en toparme con sus ojos, pensé que reaccionaria igual que todos, primero congelandose y luego con felicidad.

-¿Hola?.

-¡Ah! Jermaine ella es Melisa, es una amiga de la escuela.-Me levanté y le sonreí, pero el tan solo me miro de arriba-abajo.

-¿Ya es muy noche no crees, Michael?.-Dijo mirandolo y encarando una ceja. Michael agachó la cabeza y se hizo un silencio incomodo.

-C-creo que tenemos que ir a preparar lo de mañana, mamá.-Dijo Randy rompiendo el hielo.

-¡ah, si! Tenemos que ir.-Todo se levantaron, Jermaine caminó hasta el final del restaurante donde habia otra puerta y supuse que conectaba con la casa.

-Disculpame.-Susurró Michael.

-¿Eh? ¡N-no, no no! Yo...estoy bien, supongo que no era un buen día para que yo viniera.

-Melisa...tengo que decirte algo...

Nos sentamos en una mesa más alejada de la cocina donde estaban todos.

-Escuchame, desde ahora te lo digo, ten mucho cuidado.

-¿De qué hablas?

-Sobre todo en las noches, nunca se te ocurra salir en la noche...

-¿Por qué?

Suspiró.

-Nunca vayas de noche al bosque ni te acerques, porque...*gulp*

-¿Que?

-Pues aqui... bajan los osos de la montaña y, a habido ataques, cada vez más frecuentes porque ahorita estan escarbando la tierra y salen de sus hogares en busca de comida. Por eso te lo digo, los osos han llegado a estar enfrente de mi restaurante y hasta en plena avenida.

Noté un tono diferente en la voz de Michael.

-Aaah...esta bien. ¿Oye te puedo preguntar algo?

-Dime

-Cuando estuve con Paulina en la clase de Química, ella me pregunto que como podia estar contigo, y me dijo que tu eres muy frio con los demas.

Aquello lo desconcerto, parpadeó varias veces.

-Te lo diré, tarde o temprano, pero te lo dire. Ahora será mejor que te vayas, Jermaine tiene razón esta oscureciendo. Te lo prometo, te lo dire pero por favor, por ahora solo hazme caso.

Por alguna extraña razón, al ver sus ojos, noté que estaba diciendo la verdad.

-Esta bien, te creo...te creo.

Me levante y tomé mis cosas, me acompaño hasta mi carro, me sorprendí al ver que la calle estaba completamente sola, ¿Acaso eran tan feroces esos osos?

Aún con ese pensamiento en mi cabeza, conducí hasta mi casa y traté de dormir.

Capitulo 6



Llegó la clase de Química. Llegó una maestra, era una mujer de color, tal vez de 30 años, era alta y delgada, era muy guapa.

-Buenas tardes alummnos, esta es la clase de Química, la mayoría ya me debe conocer.

(se escuchan risas)

-Para los que no, mi nombre es Mayra Harrison. A ver, ¿Quién es nuevo?

Aquello me aterro porque nadie levanto la mano, mira un poco nerviosa esperando que alguien la levantara.

-¿tu eres, Melisa, cierto?.-Di un respingo, me estaba mirando, y toda la clase se volteo a verme.

-¿De donde eres?

Agradecí que no me pidiera levantarme.

-De Mcallen.

-Mmmm... esta un poco apartado, bueno yo seré tu maestra de Química el resto del semestre, cualquier duda puedes venir conmigo.

Sonreí rapidamente.

-Bien, ahora, lo que vamos a hacer es designar de ahora las parejas del taller de laboratorio. Todos hagan un papelito con su nombre por favor.

Arranqué un papelito y escribí rapidamente mi nombre y lo puse en el escritorio de la maestra.

-Lo más seguro es que no nos toque juntos.-Me dijo Michael.

-¿por qué lo dices?

-La maestra Mayra tiene la suerte de separar a cualquiera.

Reí con ese comentario.

Después de unos cuantos nombres escuché.

-Melisa &...

Me morí el labio.

-Paulina.- Suspiré decepcionada.

-Te lo dije.-Susurró Michael.

-Bien ahora vayan a tomar sus asientos con el compañero que les tocó.

La chica que me tocó era un poco más bajita que yo, de cabello rojo y ojos saltones.

-Hola.

-Hola.-Susurró ella.

Eso fue muy frío.

-Oye...-Dijo

-Dime

-¿Cómo puedes juntarte con Jackson?

Aquello me desconcerto al 100%

-¿Es malo?.-Le pregunté.

-Emmm...pues, nose...Nadie aqui lo conoce, a todos nos extraña que hable contigo, con los demás llega a ser muy frío, tan solo veelo en sus ojos.

-¿Sus ojos?.- De reojo, lo mire, a mi me parecían los de un niño, aunque note que su compañero, estaba separado de el con el banco.

-Pero conmigo a sido muy amable conmigo.- Ella me miró de arriba-abajo, hizo un gesto raro y se volteó para no volverme a hablar en toda la clase.

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Ya camino al restaurante y con Michael al volante:

-¿Qué sucede Melisa?.- Me preguntó Michael sacandome de mis pensamientos.

-Eh...nada.

-Has estado callada desde que salimos de la escuela.

Por un momento pensé decirle pero algo me lo impedió.

-Nada, esque pues un primer día clases no es facíl.

-Hehehe, si, tienes razón. Espero que te haya gustado la escuela

-Si, mucho. Aunque por ahora me gustaría tambien conocer más la ciudad.

-Ya veo. Te puedo ayudar si lo deseeas.

-Me encantaría.

A la siguiente cuadra ya estabamos frente al restaurante.

-Me estacionare aqui a la vuelta.

Quedamos frente al vidrio que daba una vista frente al restaurante, puder ver que casi no había clientela, pero vi a 3 chicas limpiando las mesas, supuse que ellas eran; LaToya, Rebbie y Janet las hermanas de Michael.

-Mira, nosotros vivimos ahí.-Señalo, justo a lado del recinto había una casa color café de dos pisos echa de ladrillos, tenía unas cuantas escaleras para la entrada, y habia dos ventandas en frente y dos arriba.

-Que linda casa.

-Gracias, ven. Te presentaré a mi familia.-Dijo abriendo la puerta corrediza.

Capitulo 5




-¡Oh, genial!.-Exclamé poniendome los zapatos con suma rapidez y un pan tostado en la boca.

Primer día de clases y voy a llegar tarde...=___=

Cepille mi cabello y me hice una cola de caballo. Llevaba puesta una camisa blanca y las mangas semi-largas y estas eran de color rojo, traía puesto mi pantalon de mezclilla azul marino y unos tennis azules.

Rapidamente me tome mi chocolate caliente y me puse la chaqueta roja de cuero.

Tomé las llaves del carro y mis libros, por poco y me caigo con el tapete de la entrada y sali corriendo al auto.

Por poco y me multa un transito, llegué al estacionamiento de la escuela, suspire aliviada, un poco más y no llego. Bajé del carro y tome mi mochila café y me la colgué en el hombre de pronto me di cuenta de que todos me estaban viendo, como si fuese un especimen raro. Traté de no prestar atención y caminé hacia la entrada del instituto, se veía diferente a como la ultima vez que vine, habia chicos y chicas por todos lados, unos en grupitos, escuchaba risas, gritos.

-Me estoy comenzando a arrepentir.-Susurré para mi.

Ahora ya nadie me veía, parece ser que me mezcle con ellos, traté de avanzar entre la gente hacia un tabloide que había informando sobre los grupos de este año.

2do Semestre

Comenzé a leer con atención, entre los últimos alcanzé a leer mi nombre.

-¿Quién es Melisa Valerio?...¿No estaba el año pasado verdad?...Que tonto nombre...No seas grosero... Ya la veremos en el salon (siguen hablando)

Hice una mueca, bueno no era exactamente un saludi, no preste atención a aquello, me salí de aquel tumulto de gente y comenzé a tratar de recordar cual era mi primera clase.

Enseguida escuché el timbre y en unos segundos el lugar en donde estaba quedo solo, mientras yo permanecía parada entre la gente que se movía y cuando me quede sola reaccione.

-¡Rayos!.-Dije de repente vi que alguien abrió la puerta y lo miré.

-¡Michael!.-Exclamé feliz de verlo, estaba con las manos en las rodillas recobrando el aliento, supuse que vendría corriendo.

-Hehehehe, ¿Estas bien?

-Si...tan solo...uff...

Tras unos segundos se recompuso.

-Wow... Buenos días Melisa.

Le respondí con una sonrisa. En eso el observó a su alrededor.

-Ya estan todos en clase...-Dijo.

-Si, y lo peor esque nose donde queda mi salón T__T

-Que boba eres jajaja...ven, te dije que te tocaba conmigo, sigueme.

Me tomó de la mano y salimos casi trotando, me costaba un poco de trabajo acoplarme a sus pasos.

Subimos unas escaleras y esta vez corrimos, lo seguí hasta el último salón del pasillo. El tocó la puerta, la entreabrio y asomó la cabeza.

-Perdón profesor, ¿podemos pasar?

-Adelante, aún no he pasado lista.

Michael no me soltó de la mano y entramos al salón, agache la cabeza, evitando encontrarme con la mirada analizante de cada uno de ellos, me senté al final de la última fila y Michael al final de la penúltima fila, quedamos juntos.

Y así comenzó mi primer día de clases... tranquilamente.

Al comienzo del receso, Michael me invito a comer junto con el, yo saque mi lonche.

-Pareces niña chiquita.-Dijo MIchael.

Reí bobamente un poco sonrojada.

Estabamos sentados en una mesa apartada de todos los demás, aquello me pareció raro, el hecho de que mucha gente me estuviera viendo y no solo a mi, sino tambien a Michael. No se me había ocurrido preguntarle si tenía amigos ahí, pero preferí guardarme esa pregunta, comenzamos a hablar sobre lo que me habían parecido las clases y los maestros.

-Pensé que sería más dificíl.

-Ya ves, tan solo se necesita confianza.

Di un sorbo a mi chocolate por el popote.

-Me gusta tu anillo.-Dijo calmadamente. En mi mano izquierda, llevaba un anillo, lo tenía desde hace unos cuantos años, era de PLATA pura, y venía inscrito mi nombre completo junto con mi fecha de nacimiento.

-Muchas gracias, me lo regalo mi mamá.-Le dije, me lo esta quitando.

-No... Mejor, quedatelo puesto, me gusta admirarlo así.-Aquello fue raro, tenía que admitirlo, Michael era muy misterioso. ¿Y que tal que... es de esos asesinos que se hacen pasar por estudiantes y luego...*glup?

-Hahaha, estoy loca.-Dije dandome un golpezito en la cabeza.

Terminó el receso y mientras Michael y yo ibamos caminando me dijo:

-Oye ¿Te gustaría venir a mi restaurante?.

-¿En serio? ¡Claro! Yo encantada. ¿Qué tal, después de clases?.-De repente noté que el ambiente había cambiado, todo el pasillo cayó en un silencio incomodo y varios de los de ahi me miraban de reojo, esto me estaba comenzado a preocupar.

-Si, perfecto, yo conduzo ¿Si?

-Si, no hay problema.

Entramos al salón con la atenta mirada de los de ahí junto con el profesor.

martes, 29 de junio de 2010

Capitulo 4




Después de tomarnos una malteada en una pequeña tienda al final de la avenida, el chico me invito a recorrer la ciudad para conocerla mejor, Michael resulto ser una persona muy agradable, me llevé todo el día recorriendo la ciudad, mientras el me mostraba los lugares, me contó sobre su vida:

Michael era el septimo de nueve hermanos, de Katherine y Joseph, toda la familia tenía un restaurante y todos trabajan ahí, era un gran negocio por lo que me dijo Michael, el había nacido en Gary, Indiana pero cuando el tan solo tenía unos meses se trasladaron a Maine.

Más tarde me enteré de que lo más seguro es que me tocara de compañero en la escuela.

-Te puedo ayudar en todo lo que desees, no dudes en preguntarmelo.-Me dijo sonriente mientras, estabamos mirando hacia la costa a lado del faro.

-Muchas gracias por ser tan atento conmigo.-Le sonreí, cruzandome de brazos para tratar de tener un poco más de calor de mi chamarra de cuero café.

-Bueno, esta ciudad me ha parecido fantastica, es muy bella y tranquila, y pues bueno...estoy agradecida que ya tenga un amigo ^//^

Se sonrojo apartando la mirada, lo cual me causó gracia.

-Lo que más me gusta es el hecho de que estamos en contacto con la naturaleza.-Dije mirando a mis espaldas donde estaba el bosque.

-Supongo.-Dijo el.

-¿Oye y dime los maestros de ahí son estricos?.-Le pregunté llevaba rato tratando de hacerlo, no soy muy buena con ese tipo de maestros, me estreso muy facilmente.

-No, que va. Todos son buena onda, viste a Dorothy, ella es muy maternal con todos y muy buena persona.

-Si, se nota.

-¿Tienes miedo de las clases?.-Me preguntó.

Pensé aquella pregunta.

-No, no es eso, lo que pasa es que me pongo nerviosa es todo ñ___ñ

-Mmm... ya veo.

Observé el cielo y me sorprendió el hecho de que la luna no se veía. El chirrido de algo me llamó la atención me giré y noté que el ambiente estaba colmado de luciernágas, donde yo vivía hacía tiempo que no había pero aquello fue como la primera vez después de tiempo.

-Este bosque esta bueno para acampar en el.-Dije sonriente, pero de repente Michael había dado un respingo.

-No.-Se apresuró a decir.

-¿Qué? ¿Por qué no?

Guardó silencio, mientras se relamía los labios en signo de nerviosismo.

-Creo que será mejor que ya nos vayamos, este lugar esta comenzando a estar muy solo.

Encaré una ceja extrañanda, pero sus palabras tenían verdad.

Tomé mis llaves y subí al auto, en el camino a mi casa, no hubo platica, tan solo me limite a conducir.

Al llegar a la avenida principal me dijo enseguida.

-Emm...¿Me puedes dejar ahí?.- Señalo con el dedo enfrente de un restaurante y supuse que era el de su familia.

-Wow, ¿este es tu restaurante?.-Dije asombrada, era pequeño pero se veía muy acogedor, estaba decorado con colores rojos y amarillos oscuros, y al parecer tenía mucha clientela.

-Si, este es, aqui a la vuelta vivimos mi familia y yo.

-¿puedo venir a tu restaurante? Me gustaría probar.

-¡Por supuesto! Eres bienvenida.

Miré mi reloj que marcaba las 8:15

-¡Uf! Ya me tengo que ir, ¿te veo mañana en la escuela verdad?

-Sip, sin falta a las 8

-Hehehehe...bueno adiós Michael y gracias.

-De nada fue un placer conocerte.-Dijo sonriente, arranqué y me dirigí a casa.

Por el espejo retrovisor me percate que la sonrisa del chico se habia esfumado en un segundo y me veía con unos ojos muy serios, era agradable, pero serio, muy serio.

lunes, 28 de junio de 2010

Capitulo 3



Recorrí con cierta lentitud el camino al colegio, quería admirar aquel paisaje, era hermoso, los árboles que juntaban creando un ambiente verdoso y húmedo.

Donde vivía antes era un poco más caluroso y llegaba a quejarme en verano pero me termine acostumbrando.

Llegué a una avenida y pude divisar un gran edificio de 3 pisos color vino y de ladrillos.

Justo en medio se veía un letrero que decía.

"Escuela Preparatoria "Grand Mountain"

Entré al estacionamiento que estaba vigilado por un guardia en una caseta.

-Buenos días señorita, ¿Qué se le ofrece?

Me asomé para verle la cara.

-Bueno días vengo a entregar unos documentos para mi traslado.

-Oh, bien pase y bienvenida.

Le sonreí en respuesta y entré, no tarde en estacionarme y entrar al edificio, tenía cierto nerviosismo pero se esfumó cuando vi que no había nadie alrededor.

No le di importancia y caminé en silencio hacia una pequeña oficina detrás de un vidrio, al llegar había una señora regordeta, cabello chino y amarillo.

-Emm...buenos días, señorita.

-Si querida ¿Qué se te ofrece?

-Pues mire, avisaron aquí sobre mi traslado.-Le mostré los papeles, se colocó unos lentes que traía en su cabeza.

-Mmmm...ya veo, bueno, todo esta en orden, ya tan solo tengo que registrate en la base de datos, aaah y bienvenida a Gran Mountain.

-Muchas gracias...-Dije sonriente y me di media vuelta, y en un segundo estaba en el suelo.

-Auch!.- Exclamé sobandome la nariz.

-¡oh! Disculpame.-Tomé la mano que me estiro, y me levanté.

-¡Ah, Michael! Ya viniste... ¿Trajiste lo que te pedi?

-Si Dorothy, aqui esta.- El chico de color se acerco a la ventanilla y dejó un par de carpetas a la secretaria.

Lo miré de arriba a bajo, llevaba unos pantalones negros y una camisa de cuello redondo color roja.

Me sentí extraña ya que parecía que me había ignorado después de haberme ayudado, admito que me irrite así que camine lista para irme, iba abriendo la puerta cuando:

-¡Espera!.- Me giré para encontrarme con el chico que respondía al nombre de Michael.

-Espera, perdón por lo de hace un momento, no me fije.

Aquello me sorprendio.

-Eh, no hay problema ^^ Fue mi culpa.

Nos reímos torpemente.

-¡ah! Mucho gusto mi nombre es Michael Jackson.-Me extendió la mano y a estreche con delicadeza, sus manos si que eran grandes.

-Igualmente, me llamo Melisa Valerio.

-Perdón por ser chismoso pero escuche que te estabas trasladando. ¿No eres de aquí?

-No, vengo de Mcallen, mis padres me mandaron aquí por...emm..ahora que lo pienso ni siquiera se en concreto porque me mandaron aqui. Hehehehe

-Bueno, me gustaría darte una buena bienvenida, ¿Quisieras ir conmigo a tomar un refresco por ahí?

Lo pensé, por un momento imaginé que aquel chico sería de esos tipicos galanes que tienen novias por todos lados y están locos pero...

Me topé con sus ojos, en cierto momento me dieron la sensación de que eran los ojos de un niño, le sonreí.

-Si, claro...Amm...tengo un auto, yo conduzco

Me abrió la puerta sonriente.

Capitulo 2




Una turbulencia me sacó del sueño, sacudí varias veces mi cabeza tratando de despertarme completamente, me tallé los ojos y noté que toda la noche me quedé con el la música funcionando y el casette ya llevaba mucho rato de haberse acabado.

-Rayos.-Susurré.

-Damas y caballeros gracias por haber viajado en aerolines Reach, espero que les haya gustado su viaje, por favor no se olviden de...(sigue hablando)

Tomé mis pertenencias y salí lo más rápido que pude, ya me había cansado de aquel avión. Lo bueno de aquello fue que mis padres mandaron mis maletas ayer y para hoy ya estarán en mi casa.

Tan solo traía mi pequeño bolso en forma de grabadora color fucsia y me dirigí a la salid con el papel en la mano donde decía la dirección de mi nuevo hogar. Ahora que lo pensaba no sabía cuanto tiempo iba a estar ahí, bueno, cuando términe la preparatoria decidiré si irme o no.

Tomé el primer taxi que vi mientras me despabilaba en el carro, observé la vista, de verás que este era un lugar sencillo. No había mucha gente, miré mi reloj 7:10 Am

Pasaron unos minutos y el chofer me pregunto si era nueva y me fue contando sobre varios lugares bellos para visitar, no le estaba presentando mucha atención tan solo le respondía con un "Aja"

Lo que si recordé fue el hecho que había una playa cerca, además de un gran faro en la costa. Aquello me pareció fue interesante, tal vez vaya después por ahora tengo que reportar a mis padres que llegue entera, desempacar y etc.

El tiempo se me fue volando y llegué a la que sería mi casa, para mi sorpresa me encanto, tenia que admitir que era un poco grande para una sola persona, pero me iré acostumbrando, le pagué al taxista y arrancó lejos.

-Bueno, aqui vamos.-Me dije a mi misma y camine por el camino de adobe liso. Aquella casa la había comprado mi papá cuando veníamos de vacaciones en verano, pero esas vacaciones cada vez se iban acortando más hasta que dejamos de venir.

Noté que atrás daba hacia el bosque y eso me agrado, recorrí la casa por fuera y me agrado, en aquel recorrido encontré el garage, al abrirlo me encontré con un carro azul marino, un poco viejo pero me gustó.

Por fin, entré a la casa y me invadió un olor a pino exquisito. Me quité la chamarra y la avente por ahí, noté que estaba limpia.

-Gracias mamá.-Dije.

Subí al segundo piso, había tres habitaciones escogi la primera junto al baño y ahí estaban mis maletas, cuando las pase a la cama para empezar a desempacar me di cuenta de que estaban vacías, aquello me desconcerto, me giré al closet en el cuarto hecho de roble, era de puertas corredizas y al abrirlas me encontré con mis cosas ya acomodadas perfectamente.

Sentí una sensación de alivio ya practicamente me habían ahorrado todo el trabajo.
solo quedaba bañarme y darme una vuelta a ver que veía.

No tardé en hacerlo y en unos 20 min ya estaba en la puerta de mi casa, lista para conducir, mi nuevo carro.

Al entrar al automovíl note que en el asiento del copiloto había unos papeles, los tomé y los hojeé, eran los formularios de mi nueva escuela, y habia una nota que decía:

-Primero que nada ve a entregar esto a tu colegio ahí te deje la dirección... Te quiere Mamá

Bufé algo irritada, bueno, no tomará mucho tiempo, encendí el motor y salí camino a mi nueva escuela.

Capitulo 1

-¡Adios Melisa! Te extrañaremos.-Exclamaron un grupo de chicos y chicas en el apartado de un avión.

-¡Yo tambien los extrañaré!.-Exclamé aguantando las ganas de llorar y agite mi mano en el aire con vigor, subi al avión y se cerro la conpuerta a mis espaldas, un escalofrio recorrió mi espalda y en el fondo tenía un poco de miedo.

Tomé mi boleto en la mano y busqué mi asiento, después de un par de empujones, logré llegar, puse mi bolso en mis piernas y suspire cansada, no es facíl mudarse.

Hace un mes me dieron la noticia de que mis padres querián que viviera en un lugar más tranquilo fuera de tanto estres que tiene la ciudad, me consiguieron una pequeña casa, un carro y un lugar en la preparatoria, iba cursando el 2do semestre y pues aquello me fue difícil porque ya habia echo varios amigos, amigas y pues ya me había acostumbrado.

El lugar al que íba se llamaba Maine, era un lugar tranquilo y agradable (según me habían dicho) y que las personas de ahi eran muy buenas. Algo me decía que iba a tardar en acoplarme yo vivía en el estado de Mcallen, Texas, yo no soy originaria de ahi, soy del estado de Tamaulipas, México pero a los 3 años nos mudamos por cuestiones de trabajos de mis padres y de cierta forma me agrado, podía hablar las dos lenguas, inglés y español y ya no se me complicaba nada.

Pero creo que aquella situación me parecía muy apresurada aunque discutir con mis padres es inútil, son muy cabezas huecas.

Aunque tenia su lado bueno, me gusta interactuar y el cambiarme de ciudad me va a ayudar a conocer más cosas :)

Tendría nuevas responsabilidades, viviría sola en mi casa y mis padres me mandaran dinero, para la escuela y mis necesidades, todo estaba cubierto.

Me recargué en el asiento cerrando mis ojos, iban a ser 7 horas de viaje, saqué mi
grabadora de bolsillo y pusé música, miré mi reloj que marcaba... 23 de julio de 1983.

-Creo que nunca voy a olvidar este día...

Después de un rato caí en un sueño profundo.